Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

Alumna Berta "La Mendocina"..¡Pase al frente!

miércoles, 16 de septiembre del 2009 a las 01:44

   Enamoradizo como era, no podía dejar, Don Abel Santa Cruz de pasar por alto a la pequeña Berta. Esta es otra ocasión en la que no nos aclara un apellido   El asegura haberse reencontrado con ella durante sus años de adulto, y por eso no divulgó su nombre de família...¿Pero qué nos imprta eso a nosotros? No nos hacen falta apellidos para aprender a querer a este personaje, también ausente de la pantalla chica, por vaya a saber qué capricho del propio autor de la telenovela.

   Era linda; al menos eso asegura Don Abel, quien al instante mismo del ingreso de Berta al aula de Jacinta, cayó prendado a sus pies. Sí; ya sabemos que amó a la dulce Blanca e hizo algún devaneo a Graciela, la experta en mapas. Tampoco nos pasa desapercibida la simpatía con la que consideró siempre a Meche y la admiración que la belleza de Liliana Taroli le provocaba. Pero Berta fue algo especial para él. La describe morena, de minúscula nariz apuntando al cielo y con algo   salvaje y fresco en ella, diametralmente opuesto a la correcta perfección física de Etelvina Baldasarre, con quien también fantaseó alguna vez.

   Berta aparece en "Cuentos de Jacinta Pichimahuida" en el relato "El Envidioso", donde ella y Eneas Calandrino (alias Jorge Batallán), compiten en destreza artística. Es decir, ambos muestran sus dotes para dibujar. A Jacinta le había gustado más el dibujo de Berta, menos técnico pero más lleno de espontaneidad y vida que el de Eneas, impluto de fría perfección. Ya hemos referido en el artículo dedicado a Calandrino-Batallán y el epílogo de esta anécdota, cuando el envidioso arroja el cuaderno de la mendocina al agua barrosa de una zanja, y luego los compañeros de curso lo tiran a su vez a las barrosas aguas, sin embargo, no dijimos que la batalladora muchachita reaparece con el sobrenombre de "la Piba" en otro cuento del libro. Es ella ¿Cómo no reconocerla? Airosa, morena, de nariz pequeña , gran carácter y ...¡Mendocina! ¿Hacía falta una prueba más?.

   Bueno, pues esta "Piba" que gustaba del fútbol y no se amilanaba ante los juegos algo rudos de los varones, fue la primera "simpatía seria" de Santa Cruz. Con Blanca, regresaba de la mano a su casa, pero con Berta-Piba, fue pr primera vez al cine, o "biógrafo" como se decía en esos tiempos. El tenía ya doce años y estaba en su último grado de la primaria (en aquel entonces, sexto). Ella la misma edad o algo menos, porque según él "está comprobado que las mujeres siempre son menores que los hombres". El futuro dramaturgo, necesitó mucho coraje para atreverse a invitarla al cine, pero cuando lo hizo y ella ruborizada aceptó, se sintió Gardel...Planeó minuciosamente cada gesto que haría dentro del cine, y hasta cuando le ofrecería pastillas para conquistarla. ¡Ya era un hombre! Desgraciadamente, se equivocó en la elección de la cinta. Berta hubiera preferido ver una de amor, pero Santa Cruz eligió otro prgrama: una película de Harold Lloyd, el célebre cómico. Y allí afloró la edad del "novio". No dejaba de ser un chico de doce años, que al apagarse las luces y comenzar la proyección, comenzó a reír como un insensato, despatarrado en la butaca. Berta no podia dejar de considerar con horror sus arranques de hilaridad, pero donde su indignación llegó al límite, fue cuando su compañerito aspirante a novio, abrió los brazos en medio de una carcajada y ...¡la golpeó sin querer con el codo! Por supuesto, ella se levantó hecha una furia y aullando: "¡Guarango!", se mandó mudar del cine , mientras Santa Cruz quien al princípio trató de detenerla, optaba por quedarse a disfrutar de la comedia proyectada en pantalla.

   Muchos años después de esta anécdota tragicómica, Berta-Piba "la mendocina", volvió a cruzarse en el camino de Don Abel. En no ofrece muchos detalles acerca de ésto, pero en cambio aclara que Berta estaba ligada a su profesión, lo que vale decir el mundo de las letras, el teatro , la radio o la pantalla grande y chica. Tenemos para elegir ¿Habrá sido Berta alguna autora de la época? ¿Se tratará de una actriz que nos hemos cansado de ver en el cine o la televisión? Nadie puede saberlo, aunque en todo caso, tenemos más datos sobre el devenir de éste personaje que sobre el de ningún otro. Crucemos los dedos para ver saciada nuestra curiosidad lo antes posíble.

   ¿Quién era, en verdad, Berta "la mendocina", también llamada "La Piba"? Es el misterio más apasionante y quizá más fácil de resolver que haya ofrecido jamás, la historia de "Jacinta Pichimahuida".

                     Vanesa.

FOTO: Una representación teatral ofrecida en una escuela en el año 1919, cuando Abel Santa Cruz, estaba en segundo grado, o lo que en nuestros días sería tercero. La foto pertenece a la revista "Atlántida". Hubiese querido publicar la foto de una nena de época...pero tengo el scanner desconectado y debo arreglarme con el archivo. GRRRR. En cuanto pueda. agrego la foto prometida. 

"La Seño" y sus hermanos.

martes, 08 de septiembre del 2009 a las 23:51

 

 

   Bueno; después del desahogo anterior, volvemos a la normalidad.

 

    Como decía el Chavo del Ocho, “pa’que vean que soy cuate”, les regalo esta imagen que encontré hace poco en una revista “Gente” del año 77’ . En ella puede verse a María de los Angeles Medrano después de finalizar su éxito en “Jacinta”, acompañada de sus cinco hermanos, todos ellos bastante conocidos en el medio artístico de aquel entonces.

 

     Haremos una pequeña descripción de cada uno de los hermanos Medrano.

 

1-     Victor, de 27 años en ese entonces. Dividía su vida entre las actuaciones en el teatro, su verdadera vocación, y la fábrica de hebillas para el pelo, de la que su padre era dueño.

 

     2-Miguel Angel, de 25 años. Idem que el hermano mayor…Y la información es interesante por demás, pues yo ignoraba el ramo al que se dedicaba el prolífico señor Medrano…

 

3-María del Carmen, de 15 años. La nota no especifica dónde actuaba, pero la describen como “actriz”, así que seguramente podría vérsela en publicidad, teatro o televisión…Desde ya, si alguien tiene el datito, se lo agradecería.

 

 

4-Stella Maris , de trece años. Se la vio actuando en telenovelas y notablemente substituyó a Silvia Chávez en “Jacinta Pichimahuida”. Su personaje fue Bibi Schmidt.

 

   María de los Angeles no necesita presentación. A ella la conocemos y llegamos a quererla cuando encarnaba a nuestra dulce Jacinta Pichimahuida…Lo que seguramente nos preguntamos todos es por qué ninguno de los cinco hermanos, salvo María de los Angeles y muy esporádicamente, continuaron en los medios. ¿Qué determina que el famoso de ayer se transforme en el desconocido de hoy? Son preguntas sin respuesta…como tantas que nos hacemos en el transcurso de nuestras vidas.

      

                  Vanesa.

De la pena profunda...

martes, 08 de septiembre del 2009 a las 23:30

   Debo confesar estar un poco triste. Todos tenemos de vez en cuando, derecho al pataleo y hoy me siento con verdaderas ganas de decirles que estoy desilusionada.

 

    Sé que no pertenezco estrictamente al movimiento “Retro”, ni soy experta en la historia de la tele, aunque el tema me interesa de rebote, a causa de mi inclinación por estudiar el pasado. Pero la verdad, me siento un poco “outsider”, como se dice ahora. Me sorprendió que de repente no dejaran más mensajes mi querido Gitano, Ricardo, Ramiro, Alvaro y que Gus aparezca muy de cuando en cuando por el blog. Algo tiene que haber sucedido y no sé exactamente qué, pues a mi respecto tengo la conciencia tranquila. Yo JAMÁS dejé de interesarme en los emprendimientos de mis amigos, pero algunos de ellos, parecen haberme olvidado.

 

   Hace poco, un amigo de Nicaragua, Nelson Vallejos, dejó un hermoso testimonio de su relación con “Señorita Maestra” en aquella convulsionada Nicaragua de los años 80’…¡Y nadie fue capaz de dejarle unas palabras! No comprendo el cambio sobrevenido hará unos dos meses, cuando quienes acostumbraban a dejar largos mensajes llenos de sentimiento, pasaron a escribir cuatro palabritas de compromiso y finalmente, abandonaron el blog.

 

   De todas maneras, mi blog va a seguir en su espacio de costumbre; no lo voy a cerrar. Estoy segura de que “Jacinta” interesa a mucha gente que aún no descubrió este pequeño lugarcito en la web y leerá con emoción el testimonio de Nelson Vallejos, un hermano nicaragüense de primera, que puso su corazón cuando escribió su testimonio y seguramente esperó repercutir de algún modo en el de ustedes.

 

   Aquí los sigo esperando aunque no regresen más. Asumo mis culpas al respecto, porque este blog no tiene nada que ver con la tele en sí, sino con un personaje de la tele que realmente existió, con sus autor y otros protagonistas de esa historia ocurrida en los años 20’, de un Buenos Aires que ya no volverá.

 

   Les pido perdón si hice algo improcedente.

 

    Vanesa (Nostalgiosa)

Hoy firman el boletín...Los señores Ferreyra.

domingo, 30 de agosto del 2009 a las 06:56

 

   Y ahora le toca presentar el boletín a sus padres a nuestra heroína, la simpática Meche, la dinámica santafesina que Santa Cruz nos describe rubia y de “ovalados ojos verdes , agil para el fútbol, inteligente y bromista por demás ..El terremoto del aula de Jacinta Pichimahuida.

mecheysumamamedrano2.jpg

 

   Por una razón o por otra, rara vez vimos al padre de Meche en la telenovela. Debía matarse trabajando el pobre hombre, porque no recuerdo su aspecto si es que aparece en algún capítulo de “Señorita Maestra” o “Jacinta Pichimahuida”. Si en cambio, tengo bien presente a la madre del personaje, porque tenía una personalidad bien afirmada. Por lo pronto, no podía parar de hablar, de dar consejos a su hija, de hartarla de recomendaciones acerca de la educación, la amistad, el buen comportamiento...Por supuesto, es muy loable ver a los padres  preocuparse por que sus retoños “salgan buenos”, sin embargo, a veces, aún con buena intención, pueden llegar a ser cargantes y molestos. Este era el caso de la mami de Meche. De todas maneras, se trataba de una buena mujer, cuyos propósitos compensaban en mucho su manía de atosigar a la chica con sus anécdotas de niñez y juventud a la hora de graficar por qué era importante estudiar, ayudar a un amigo u obedecer a la maestra.

mecheysumamamedrano.jpg

 

   Si algo mueve al respeto en la madre de Meche es en el hecho de que luchó desde la infancia para superarse. Como ella misma lo confesaría: “...Tenía el tercer grado cursado y aprobado...” y a pesar de eso, logró establecerse cosiendo para afuera, de modo de poder dar una educación adecuada a su hija. No he podido averiguar a qué se dedicaba exactamente el padre de Meche, pero lo imaginamos obrero o empleado de taller, dada su condición de migrante interno. No olvidemos que los Ferreyra llegaron con su pequeña Mercedes desde Santa Fe, y nadie emigra a causa de una situación floreciente. Así y todo, en la Buenos Aires de fines de los años 10 y comienzos de los 20, era relativamente fácil labrarse un futuro ; y gracias al duro sacrificio de sus padres, Meche pudo terminar su sexto grado (el séptimo se inauguraría en la década del setenta...si bien se trató tan solo de una denominación, puesto que al haber “primero inferior” y “primero superior”, la cantidad de años de escolaridad primaria siempre sumaba siete años) y quizá ingresar a la escuela secundaria. Inteligencia para ello no le faltaba, además de ser una chica sumamente resuelta Si logró ir adelante en la vida, debe haber sido, en parte, gracias al ejemplo de su madre, mujer tenaz que suplió con voluntad lo que le faltó de medios prácticos.

mecheysumamamedrano3.jpg

 

   Abel Santa Cruz aprovechaba para agregar algo de comicidad a su ciclo cuando introducía los desopilantes diálogos de Meche con su madre, pero detrás de los pesados monólogos de la señora Ferreyra (cuyo nombre no conocemos), podemos rastrear la vida dura de una joven provinciana que con fe, trabajo y amor, hizo lo posible por dar a su querida “nena”, la educación y las oportunidades que a ella le faltaron.

mecheysumama.jpg

 

    Vaya nuestro respeto y cariño para ambas, para la madre y para la hija, representantes de una Argentina más ingenua tal vez que la presente,sin embargo pletórica de virtudes y valores hoy considerados perimidos,...aquellos que cuando nos sinceramos con nosotros mismos, añoramos con todo el corazón.

mamademechelemercier.jpg

 

                     Vanesa.

 

NOTA: En el libro de Abel Santa Cruz, el apellido de Meche aparece escrito como “Ferreyra”, pese a que en la fotonovela, se lee claramente la grafía “Ferreira”. Preferimos hacerle caso al autor (que por algo fue compañero de Meche) y conservar la “y” de los relatos originales.

 

FOTOS: Las fotos de la versión Lemercier han sido obtenidas del álbum “Señorita Maestra” y las de la versión Medrano de la fotonovela “Jacinta Pichimahuida”. Ya sabemos que en la de Medrano “Meche” tuvo dos nombres: Alejandra Chávez y Marcela Villordo. Acá aparece Marcela, pues fue la cara del personaje en toda la fotonovela. En los años Lemercier, quien encarnó a Meche fue Gloria Carrá.  En la versión de los 80', la mamá de Meche fue Gloria Angeleri (la que se ve en las fotografías que publicamos correspondientes a "Señorita Maestra"). Desgraciadamente, no pude averiguar, quién hacía de éste personaje en la versión Medrano...y menos aún en tiempos de Evangelina  Salazar....¿Alguna ayudita por ahí?

La Maestra, el Chavalo y la Guerra.

martes, 18 de agosto del 2009 a las 00:20

   Hay cosas que tenemos incorporadas a nuestra vida cotidiana; las creemos muy naturales cuando no lo son tanto, o simplemente olvidamos todo aquello que nos es menester agradecer a Dios. Nuestro país está lejos de tener todos sus problemas resueltos –más bien todo lo contrario – e incluso en los barrios más céntricos de la Capital tenemos pibes con desnutrición infantil, familias deshechas por la falta de trabajo , jóvenes minados por las drogas y el alcohol...Pero preferimos no ver estas amargas realidades, negarlas, o simplemente ignorarlas. La aparente paz en la que vivimos nos impide reconocerlas a simple vista , aunque a diario tropecemos con cartoneros, chicos que piden o personas de todas las edades durmiendo a la intemperie en días de frío imposible de soportar, pero son cosas que, a pesar de nuestra indiferencia real o fingida, existen.

 

   Sin embargo, hay lugares en el mundo donde las realidades ingratas golpean duro en el rostro y no hay sino que mirarlas de frente . Me refiero a países o regiones donde la guerra o las luchas fratricidas cambian la vida de quienes allí viven y no precisamente para bien. Los chicos dejan de poder ir a la escuela, las cosechas se pierden, las aldeas deben ser evacuadas, el pan falta, y la gente muere...En una región  asolada por la guerra civil,precisamente,  en los tempranos años 80’, vivía Nelson Vallejos. Su Nicaragua, aquella Nicaragua desde donde tan noblemente compusiera sus poemas llenos de cariño por la Argentina el vate Rubén Darío, la dulce Nicaragua de las canciones de Camilo Zapata, del pinol y los volcanes, estaba dividida en dos bandos irreconciliables que hacían hablar a sus pasiones e intereses por medio del fusil y los bombardeos. Mientras en otras partes del mundo, no faltaba quien apoyara a los Sandinistas o a los Contras, enzarzándose en violentísimas discusiones que sin embargo, dejaban de lado el sufrimiento real de los nicaragüenses de carne y hueso, quienes veían sus hogares destruidos, sus familiares asesinados , la escolaridad de sus hijos interrumpida , su vida en fin, hecha pedazos....Nelson Vallejos fue uno de los chicos Nicaragüenses, - “chavalos”, como los llaman por esos lindos pagos – que por un tiempo, no pudo asistir a clases , y debió en cambio, ayudar a sus mayores en sus tareas agrícolas. Asentado temporariamente en una región cercana a la frontera con la República de Honduras , desde allí, aliviaba sus pesares sintonizando una señal de país vecino, para disfrutar, a veces en forma fragmentaria, de una hora de solaz, viendo junto a su hermana, “Señorita Maestra”. Imaginaba, por un instante, que él era Cirilo Tamayo suspirando por Etelvina, o que un compañero todo corazón, como Palmiro Cavallasca, podría ser su amigo algún día, o quizá que alguna vez tendría una maestra tan dulce y buena como “la Jacinta”...Para Nelson Vallejos, durante un corto lapso de tiempo, “Señorita Maestra” fue casi toda su infancia, y las notas del “Visú-Visú”, le representaban una melodía más cara a su corazón que la Novena Sinfonía de Beethoven.

nicaraguafan3.jpg

 

   Pasaron los años, y Nelson creció. Por suerte, pudo mudarse a Estelí para finalmente estudiar y hacerse hombre de provecho. Como todo nicaragüense, resistió y salió adelante y hoy es una persona de bien, para quien los malos ratos, sólo son un recuerdo. Pero , allí, escondido en su corazón, hay una invocación.nada ingrata de sus años de infancia: la de “Señorita Maestra”, la de las travesuras de Siracusa y la sonrisa de Jacinta Pichimahuida, la de la vuelta del campo para encender el televisor y ver, en un televisor blanco y negro por el que se colaban la fantasía y la esperanza, al aula de las blancas palomitas de Cristina Lemercier, ese aula al mismo tiempo mítica y real, a la que buena parte de los Latinoamericanos soñábamos ingresar algún día.

nicaraguanelson2.jpg

 

   Sin embargo, Nelson les contará esta historia mejor que yo. Yo hice solamente de presentadora. Aquí me cayo yo, para que puedan ahora, oír su voz

 

Mi historia personal con la telenovela “Señorita Maestra”

El ambiente.

Tendría entre 10 y 12 años de edad, residía en una zona rural ubicada al norte de Nicaragua[1], cerca de Honduras. Finales de la década de los años 80, se vivía una guerra desgarrarte en mi país. Siendo niño, en las vacaciones ayudaba a mi papá en las labores agrícolas orientadas al cultivo del café, granos básicos, frutales y un poco de ganadería, todo eso combinado con el entorno militar.

Un lujo: Teníamos televisión.

Donde vivíamos, por fortuna, había energía eléctrica, un verdadero lujo y más aún tener un televisor. Con trozos de alambre de aluminio y tramos de madera en rollo nos inventamos una antena para captar señal, la ubicamos y conectamos el viejo televisor marca ELCA, pantalla en blanco y negro de 28 pulgadas, una reliquia. Al inicio no obteníamos ninguna señal, pero tras varios días de intentos fallidos (mejorar la “antena”, darle más altura y cambiar la ubicación), logramos captar de buena manera la señal de un canal hondureño: Canal 5, El Líder.

No conformes seguimos luchando por obtener señal de canales nicaragüenses pero fue imposible. “Ni modo” – dijimos – “miremos Tv hondureña”. Y quiso la vida que así fuera porque gracias a ello fue que tuve la oportunidad y el privilegio de pertenecer a la generación que pudo ver, en su momento histórico, un verdadero clásico y joya de la televisión: La telenovela “Señorita Maestra”.

La Telenovela.

Al inicio me costó trabajo agarrarle el hilo pues ya estaba iniciada. “Señorita Maestra” era transmitida de lunes a viernes de 1:00 PM a 2:00 PM. Ya a las 12:50 PM con mi hermana mayor buscábamos un par de sillas y en la sala de la casa nos sentábamos formalmente a esperar la telenovela. Era una alegría mayor cuando la anunciaban: “A continuación su telenovela: Señorita Maestra” e iniciábamos a silbar la canción de entrada. ¡Qué momentos aquellos!

nicaraguanelson1.jpg

Recordar detalles tan exactos como los que aparecen en el blog de Vanesa, aunque quisiera, resulta imposible para mí. Pero cómo no recordar a la maestra Jacinta. Utilizando esa dialéctica educativa que sólo un buen maestro puede lograr, mantenía con firmeza el orden en la clase, imponía respeto y hacía ver claramente que ella era la guía. Pero también inspiraba paz y ternura, confianza y flexibilidad. Era una amiga para los alumnos y un alivio para quienes la mirábamos por el cristal de la TV.

Etelvina y sus caprichos, Cirilo y su amor platónico por ella. Imposible olvidar al portero, siempre con una mirada dulce y tierna, dando concejos y brindando algo de cariño. Cirilo sólo le decía: “Cosas de la vida”. Tan pequeño y ya sufría. El muchachito Siracusa y sus infaltables travesuras. La romántica Carola envuelta en ese mundo mágico del amor, la ternura… y la comida.

nicaraguafan1.jpg

Salvo algunas imágenes remotas y tímidas, no recuerdo mucho de Daniel Kokimoto ni de Meche, pero sí de Palmiro Cavallasca, el muchacho buenote, de gran sentimiento pero de muy lento aprendizaje, amigo fiel y siempre dinámico, muy inteligente para otras cosas, menos para las clases como decimos por acá.

El impacto.

Poco a poco la telenovela me fue envolviendo hasta hacerme su admirador. En ese entonces mi niñez estuvo enfrascada principalmente en el trabajo agrícola (muy duro por cierto), la creciente radicalización del conflicto bélico y las privaciones que la pobreza trae consigo. Sin amigos de mi edad con quienes compartir, jugar o soñar y llevando una vida casi de adulto, “Señorita Maestra” se volvió mi válvula de escape.

Con ella pude desprender toda esa energía pues, imaginariamente, sentía que era yo quien estaba dentro de esa novela, que era mi vida relatada, yo quería estar ahí… ¡y en verdad lo estaba! ¿Quién era mi personaje favorito? Pienso que Cirilo por varias razones a parte de las evidentes para sentir cariño por él: el color de mi piel y mi timidez de entonces me hacían pensar “me parezco a él”. Incluso en una ocasión, estando en primero o segundo grado, (mucho antes de ver la novela) me gustó mucho una compañera de clases, muy linda. Luego desapareció y la volví a ver unos 9 años después, la reconocí pero nunca le dije nada.

nicaraguafan.jpg

Señorita Maestra resultó ser el equivalente de esa compañía que de niño se quiere y se necesita. Era distracción y felicidad: un oasis de tranquilidad en medio de la cruda realidad circundante, en medio de una guerra. Pienso que con la telenovela coincidimos en momentos exactos y oportunos. Si la hubiera visto en un entorno distinto quizá la recordaría y con algo de cariño, hasta ahí no más. Pero la situación fue distinta, yo necesitaba algo y ella me lo proporcionó, y con aquella sed ávida yo bebía a diario cada capítulo en busca de saciar esa necesidad interior.

A diario enfrentaba un problema: faltando un cuarto para las dos de la tarde, tenía una tarea asignada con el ganado. Recuerdo que esperaba a que terminara una sección del capítulo y salía corriendo al campo a cumplir con la tarea. Cuesta arriba, sudado y lleno de cansancio regresaba justo a ubicarme frente a la tele. Hubo veces que alcanzaba a mirar los últimos segundos del capítulo, otras veces sólo la canción de cierre, mayormente no le miraba el final. Pero ahí estaba mi hermana mayor para contarme esos últimos minutos de vida.

nicaraguafan2.jpg

Los senderos solitarios de la montaña, los cafetales y sus árboles frutales, el beneficio de café húmedo, los pájaros, la carretera, en fin, el paisaje entero fue testigo de mis silbidos y cantos solitarios rindiéndole tributo a “Señorita Maestra”.

La despedida.

Las “vacaciones” terminaron y un viaje de siete horas me esperaba. Debía viajar a Estelí por dos razones: salir de una zona de combates y asistir a clases. Me alegraba saber que, con sus más o con sus menos, quizá tendría mi propia “Señorita Maestra”. Pero me dolía dejar la novela, sus historias, sus momentos felices y momentos tristes, sus personajes, dejar esa vida ya construida. No pude ver el inicio y ahora tampoco miraría el final.

Estando en Estelí percibía aquel vacío por dentro que difícilmente se explica y, cuando llegaba la una de la tarde, sentía que algo tenía que hacer. Me imaginaba sentado en la sala viendo la novela con mi hermana mayor. En Nicaragua las televisoras nunca transmitieron esa telenovela. Tiempo después vi “Carrusel” y más adelante “Carrusel de las Américas” en canales nicaragüenses pero ya no fue lo mismo para mí, pues veía aquello como una burda imitación y yo quería a “mi Jacinta”.

Año con año, en diferentes momentos, regresaba a Jalapa pero la hora de 1 a las 2 de la tarde nunca fue la misma. Preguntaba a algunos chavalos conocidos por la novela pero ¡qué va! La había perdido para siempre… hasta hace poco. Gracias al blog de Vanesa y su gentileza, he recuperado la joya perdida. He rescatado del olvido ese fragmento de niñez extraviada.

Allá a lo lejos, en el fondo de una montaña al norte de Nicaragua, quien podría haberse imaginado que, quizá al igual que muchos otros lugares, “Señorita Maestra” también hacía soñar y cantar a un niño solitario.

 

 

Nelson Vallejos

Viernes 12 de junio de 2009

Estelí, Nicaragua, C.A.

 


[1] Comunidad El Portillo, municipio Jalapa, departamento Nueva Segovia, a 300 kilómetros de la capital Managua. Esta comunidad está ubicada siete kilómetros al norte de Jalapa, a tan sólo unos 25 kilómetros de la frontera con Honduras.

FOTOS: Todas pertenecen al archivo de Nelson Vallejos. En la primera, se ve la ubicación del município de Japala en el mapa general de Nicaragua, y en las restantes aparece retratado el propio Nelson, y la región donde , a través de la televisión de Honduras,  pasó los momentos más dulces de su infancia viendo "Señorita Maestra".

Alumno Patiño...¡Pase al frente!

martes, 04 de agosto del 2009 a las 02:02
guardado en

   Abel Santa Cruz es pródigo en elogios hacia este simpático compañerito que nos llega sin nombre de pila, así como tantos otros se presentan en la memoria del autor, sin apellido. Era el artista del grado, aquel a quien se recurría para dibujar la más hermosa de las casitas de Tucumán - inexplicablemente amarilla aunque la original fuera blanca - y el níveo Cabildo bajo la lluvia del 25 de Mayo, pese al famoso Gato que insiste a cantar acerca de un inexistente sol asomando en el horizonte...Patiño tenía mano para el dibujo, y si en las asignaturas de la currícula era un alumno en general bueno, su cuaderno se acercaba a los excelso por el colorido de sus producciones gráficas.

   ¿Quién no recuerda las composiciones , dictados , copias de páginas literarias infantiles o poesías con el correspondiente dibujo al pie? Generalmente, la maestra exigía coronar el escrito con un dibujo, pero otras veces, los entusiastas del arte rudimentario solíamos preguntar: "...Seño ¿Podemos dibujar algo cuando terminemos la redacción - o la copia del poema patriótico - ?" Y ella respondía: "Bueno, si quieren. Pero no es obligatorio"...Para no hablar de cómo volaban los lápices de colores en las conocidas secciones del cuaderno o carpeta dedicadas a las efemérides del "calendario escolar"...A la mayoría de los chicos les gusta darse a la imaginación del dibujo y las  horas pasadas en este agradable pasatiempo, son de las más queridas en el salón de clases.

 

   Patiño siempre se lucía dibujando y "la Jacinta" disfrutaba a la hora de corregir su cuaderno, prolijo y con los colres del arco iris. Solía, como no, ponerlo como ejemplo. Y esto -como no también - suscitaba la inevitable envídia de Canuto Carsio. El no se preocupaba ni poco ni mucho de embellecer su trabajo escolar, siendo éste un muestrario de borrones, ejercícios hechos a desgano y redacciones cortas con el corolario de algún deslucido garabato al pie. Pero ansiaba tener un cuaderno como el de Patiño, si bien sin esfuerzo alguno.

   Un día, creyó encontrar una ocasión para vengarse .

   Jacinta contó a los alumnos la historia de Nerón, el emperador que había incendiado Roma, sólo por el placer artístico de verla arder - si bien existen muchas objeciones a la concreción real del acto piromaníaco por parte de don Lucio Enobarbo (hijo) - y luego pidió a sus alumnos un resúmen de lo escuchado, más un dibujo ilustrando el caso. Con fruición, Patiño se lanzó a la tarea de escribir y dibujar. Logró una belleza de trabajo: Nerón aparecía tañendo la lira con una corona de flores, ante llamas dantescas amenazando devorarlo todo. Por supuesto -aclara Santa Cruz - que al paso de los años, notó deficiencias en el diseño: la corona del emperador parecía una ristra de ceibos en flor y en lugar de ofrecer sus dotes artísticas en Roma, daba la impresión de encontrarse en cualquier esquina porteña de los años 20. Una vez terminado el trabajo, Patiño pidió ir al baño y Jacinta le concedió el permiso...Y como la "ocasión hace al ladrón", Canuto Carsio aprovechó para apoderarse del cuaderno del compañero, arrojar un fósforo encendido dentro, y cerrarlo luego con todas sus fuerzas. Al regresar el otro muy confiado y apresurarse a acercarse al escritorio de la maestra para mostrarle su producción, se puso pálido y comenzó a balbucear una disculpa tras otra: ¡En el cuaderno, junto a Nerón, se veía un tremebundo agujero con sus aristas quemadas! Pero para su sorpresa, Jacinta Pichimahuida, sonriente y satisfecha, mostró el dibujo a toda la clase , para compartir con el resto de sus alumnos, la admiración que éste le producía:

   "-El niño Patiño no se ha conformado con pintar un incendio -dijo - , sino que ha querido darnos la sensación exacta de uno y lo ha hecho. "

   Dirigiéndose ahora al azorado muchacho, continuó:

   -"¿Sabes cómo se llama ésto que hiciste? Esto se llama propiedad. Acaso sea un poquito exagerado y no lo repitas. Pero has demostrado ingenio y te felicito".

   Por supuesto, al reaccionar así, la "seño" demostró también tener ingenio y una inteligencia realmente notable. Patiño no comprendía lo sucedido y Canuto quería morirse de rabia.

   No sabemos si Patiño probó suerte en las Bellas Artes o terminó sus días como oscuro oficinista para poder "parar la olla" en su casa. Lo que es nosotros, le deseamos se haya podido dedicar a su primer amor.Elarte gráfico, tan depreciado hoy, transformado en una ocupación para snobs - por supuesto con excepciones - ocupados en chorretear telas o levantar extrañas figuras con caños y bolsas de arpilleras para luego llamarle a eso "deconstrucciones" o "instalaciones", necesita de los espíritus románticos como los de Patiño para volver a ser lo que era.

   Para terminar y no ponernos tan serios sobre el final, les paso un chimento: ¿Saben que el papá de Patiño, prominente dentro de la sociedad cooperadora, le "arrastraba el ala " a la Jacinta"? Ella le sonreía muy amablemente pero se las arreglaba para frenar sus  inoportunos avaneces, incluso dentro de la clase, frente a los alumnos...¡¡¡A que a esa no se la esperaban!!!

   Vanesa.

Propuesta interactiva.

viernes, 24 de julio del 2009 a las 01:12

gordoanselmi.jpg

 

"¡Buenas tardes, chicos!", como diría Jacinta Pichimahuida al dar su bienvenida a sus queridas blancas palomitas.

  Ya sé que estamos en vacaciones de invierno y durante esos gloriosos días, los chicos deberían divertirse lo más posíble, sin atarse a un horario para levantarse, hacer los deberes y cumplir con sus obligaciones escolares. Las vacaciones se han hecho para divertirse, que tanto ni que tanto...Pero hoy vengo a hacerles una propuesta que seguramente no les será desagradable. No supone ningún trabajo penoso, sino más bien un ejercício dulcísimo para nuestras adormecidas neuronas: recordar nuestros años de la primaria.

   Sí, señores. Como durante años se ha hablado de lo" irreal" de la trama de "Jacinta Pichimahuida" y "Señorita Maestra", me gustaría que todos hicieramos memoria para recordar esos momentos de nuestro paso por el "cole", plausibles de figurar a modo de capítulo en nuestra telenovela infantil favorita. De ese modo, podremos constatar , la existencia o no de momentos similares a los mostrados en la serie, pero tomados de la vida real, como hizo Santa Cruz a la hora de escribir su libro. También podríamos pedir colaboración a nuestros parientes mayores para que ellos nos cuenten anécdotas de cuando estudiaban y publicarlas aquí. Yo tengo unas cuantas para compartir con ustedes, pero no me parece correcto hablar primero. ..¡Además, me muero de ganas de conocer sus experiencias escolares! Gus ya comentó algo relacionado con su vida en las aulas, referido a Biondi..pero para conocer la anécdota, van a tener que visitar uno de sus blogs  ( teleretrotv.blogspot.com ) y dejarle un mensajito...Jejeje. Cuando puedo les hago publicidad gratis, muchachos...

        Bueno, ché...aquí los espero. No sé por qué, pero creo que con esta propuesta, nos vamos a divertir todos. "Sanamente y en família...", como decía alguien alguna vez.        

            ¡Gracias por participar! 

              Vanesa.

FOTOS: 1- Fernando Florentín (Anselmi, versión Lemercier) y Omar Lefosse (Palmiro Cavallasca, versión Lemercier). Fuente: Album "Señorita Maestra"                  

 

 

                        

Hoy firman el boletín...Luis y Amanda Baldasarre.

jueves, 16 de julio del 2009 a las 01:01
guardado en

 etelvinapadresmedrano.jpg

 

 

   Presentar a esta pareja nos deja un regusto agridulce. Se trata de los padres de Etelvina, y todo lo vinculado a ella nunca es del todo agradable, aunque tampoco necesariamente poco atrayente.

 

   El doctor Luis Baldasarre es un personaje emblemático. Campea en toda la serie como el "ángel bueno" de Etelvina, aquel que siempre la censuraba cuando ella era agria o pedante con un compañerito de curso, o bien al momento de sorprenderla haciendo comentarios denigratorios con respecto a gente de menor posición social que la de su familia. Su mujer, Amanda, o mejor "la señora Amanda", como la llamaban en el teleteatro, actuaba de modo completamente inverso, alentando a su hija a mirar a los demás por encima del hombro y a considerarse una especie de pequeña reina, tan solo a causa de su nacimiento en un núcleo privilegiado.

 

    La semblanza del doctor Baldasarre es bastante sencilla, pues tiende a repetirse - o más bien tendía, pues es una especie en extinción -entre ciertos hombres de su clase. Es el clásico doctor en medicina  - profesión muy "elegante" hasta los años 60, aproximadamente- , de clase alta , excelentes relaciones, tanto profesionales como amistosas, impecable apariencia física, recta conducta y bondadoso corazón, aunque algo oculto tras unos modales demasiado cuidados. Consciente de la suerte que implica el haber visto la luz en un hogar rico y tradicional, se siente, en cierta forma, responsable de esa herencia y trata de infundir en Etelvina el valor de la amistad, el patriotismo, la caridad y la humildad (aunque en esto último no tuvo gran éxito). Suponemos que sería miembro de varias instituciones benéficas, institutos de investigación médica, y asociaciones culturales de diversa índole. Lejos de lo que podría pensarse, el apellido "Baldasarre" no es vasco, como acostumbra entre la gente de su procedencia social; reconoce un origen norditaliano. Sin embargo, no es del todo extraño el hallar italianos entre nuestras "familias de pro"...Así tenemos a los Devoto, los Bottaro-Costa, los Costagutta, los Demarchi y tantos otros. El doctor Luis Baldasarre pertenecía a ese distinguido tronco itálico, aunque en su mesa no hubiese ravioles o "tagliarini" amasados por "la vieja" los domingos....En ese sentido, se distanciaba de los más "plebeyos" Cavallasca o Strabucco, pero no en el corazón, que es lo importante. Baldasarre nunca fue despreciativo hacia quienes no tenían ni su nivel adquisitivo, ni su alcurnia, incluso intentaba trabar amistad con los padres de los compañeritos de su hija, quienes a veces, a causa de su educación, se sentían injustificadamente "menos" ante todo un "señorón médico"   

 

etelvinapapamedrano.jpgjorgebarreiro.jpg

 

...Pero es aquí donde entra a tallar la "señora Amanda". Si afirmamos que Don Luis era el "ángel bueno" de Etelvina,  su mujer se conducía, innegablemente como "el ángel malo". Siendo un ser frágil, sin ideas propias, ni más preocupaciones que ir al salón de belleza, elegir vestido y joyas para la cena con los Mongorri-Corna (tomé el apellido de "Mafalda"...jejeje) y quejarse de "lo mal que anda hoy el servício", éste personaje no resulta de todo desagradable, aunque tampoco es atractivo en l más mínimo. Más bien resulta fastidioso. Sus continuos "se me parte la cabeza", susurrados en tono de zozobra ante cualquier problema, por pequeño que fuese, se convirtieron en una letanía indisociable de "Jacinta Pichimahuida" y "Señorita Maestra", pero no la hacían en absoluto simpática. Ella, como su marido, es una caracterización típica de muchas mujeres de la aristocracia vernácula. Mujer elegante, sofisticada, de buena familia pero sin la mínima inteligencia, para ella, lo importante  en la vida era establecer lazos de unión con gente "como uno", es decir, poderosos industriales, miembros influyentes de la bolsa de comercio y rancios apellidos, si bien vinculados con la economía liberal clásica. Evidentemente, nunca vio con buenos ojos el que su marido resolviese  enviar a Etelvina a un colegio estatal, por más prestigioso que éste fuera. Los compañeritos de su hija le parecían a menudo impresentables y a veces alentaba la conducta despreciativa de la chica, para verla buscar compañía de "su clase". Pero tenía sus momentos también, y en ocasiones la reprendía por llevar las cosas a un extremo poco aceptable, aún para ella. Por otro lado, respetaba a Jacinta Pichimahuida, y la prestancia e inteligencia de la maestra, le imponía, impidiéndole jugar a "la gran señora" delante de ella. A Jacinta, tales poses no le impresionaban, interesandole solamente hacer justicia..

nuevafotoz.jpg

 

...Termino este articulo sin poder concluír si los Baldasarre me son antipáticos o lo contrario. El doctor Luis tiene rasgos muy humanos, aunque está lejos de la espontaneidad de un Juan Tamayo o un Romualdo Cavallasca. Gracias a él, después de todo, se salvó Carmencita de morir, y ,más de una vez, puso el dinero necesario cuando las papas quemaban. La "señora Amanda" a veces instigaba a Etelvina a comportarse de forma altanera, pero jamás llegaría a ser la arpía insoportable que encarnaba la madrastra de Anselmi  Dejo abierto el tema sin pretenciones de agotarlo...¿Qué les parece? Hay personas transparentes como el agua de un arroyo de montaña, y otras acerca de las cuales, uno difícilmente pueda formarse una opinión definitiva....Por supuesto, mi preferencia se vuelca a las primeras, pero la vida abunda más en las segundas.

 

Vanesa.

 

FOTOS: 1- Graciela Cimer (Etelvina Baldasarre), Horacio O'Connor (Doctor Luis Baldasarre) y actriz desconocida (Amanda Baldasarre). Fuente: Revista "Jacinta Pichimahuida" (Al personaje de Amanda lo hacía María Danelli también en la versión Medrano, pero en la revista actuaba otra actriz a quien no se menciona) 2- Doctor Luis Baldasarre en la versión Medrano (Horacio O'Connor, casi desconocido con todo el cabello...a menos que se tratae de otro actor). Fuente: Revista "Jacinta Pichimahuida" 3- Jorge Barreiro (Doctor Luis Baldasarre en la versión Lemercier. Vaya ésto como homenaje al actor recientemente fallecido) 3- María Danelli y actriz inidentificada que hace de mucama de los Baldasarre (En la versión Lemercier, María Danelli fue también la madre de Etelvina) Fuente: Álbum de figuritas: "Señorita Maestra".

Sobre el blog

El blog de Nostalgiosa

El blog de Nostalgiosa

Ver ficha del blog en OboLog

Login

Comentarios

Notícia de último momento.... (Ricardo)
Vane: me sorprende que en México siga funcionando la historia entre los pibes, no sé si en ......(01 dic)
Acá Tá. (Luis Hernandez)
Jacintofilos y Jacintófilas: Definitivamente: El primero de la fila de arriba NO ES Jorge Batallán ......(01 dic)
Tantos años sin Graciela. (Nostalgiosa)
Hola, Pikelito:                                       Me llegó al corazón tu comentario, porque no ......(01 dic)
Notícia de último momento.... (Nostalgiosa)
Hola, Rodrigo:                                               La verdad es que no se trata de ......(01 dic)
Notícia de último momento.... (Nostalgiosa)
Hola, Gus:                                    ¿Viste? Cuando encontré la información no lo podia ......(01 dic)

Más comentados

Jacinta Pichimahuida ya tiene su blog (150)
Estimados Amigos:                                                  Soy un poco tímida, por lo cual ...
"¡Vaya por Dios!" II (54)
1- POR SIEMPRE JACINTA:  ¿Sabían qué Cristina Lemercier fue la eterna Jacinta? Estuvo en los tres ...
Tantos años sin Graciela. (49)
   El invierno es para mí una estación romántica.  Mucho más que la primavera, si se quiere.    Nos ...
Alumno Canuto Carsio...¡Pase al frente! (49)
   Este no era el favorito de nadie, de eso estoy segura.     No se podía decir que fuese mal ...
¡Vaya, por Dios! VIII (41)
Hola, Queridos Jacintófilos: ...

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google

Enlaces

Supermingo.
- Gus, el primer amigo de la casa, abrió hace muy poco tiempo un blog dedicado exclusivamente a nuestro querido y recordado Juan Carlos Altavista, más conocido por nosotros como "Mingo" o ya en un plano francamente cariñoso, "Minguito". Visítenlo, porque además de estar muy bueno, Gus se propuso fundar un "Museo Virtual" en memoria del "ciudadano Tinguitella". Por esto que está haciendo, Gus se merecería que le levanten un manolito "polenta-polenta".
El Blog del Nenito
- Un emprendimiento más del primer amigo de la casa, el querido Gus. Esta vez la emprende con los chiches de nuestra cada vez más lejana infancia, en los 70' y los 80'. ¡A no perderselo!
Tele Retro
- El sitio de Gus se mudó. ¡Y está cada día más bueno! Así que no dejen de visitarlo.
"Prohibido Olvidar"
- Un espacio especial, desde Mar del Plata, realizado por el amigo de la casa Daniel Wilson. Como su nombre lo indica, nos invita a conservar bien fresquita la memoria.
El Sombreritus.
- Otro importante sitio sobre Hijitus y Trulalá. ¡No te lo pierdas!
El Rincón de mi niñez.
- Magnifico sitio retro de Marisa Roxana Catania. Si sos romántico/a, te gusta el Topo Gigio y Menudo y te gusta recordar los años 80'...¡Tenés que visitarlo obligatoriamente YA!
El Show de Carlitos Balá.
- Si te gusta el sano humor de Carlitos, para chicos y grandes, visitá este sítio. Te vas a quedar con la boca abierta.
Jacinta y sus alumnos
- Sergio Orellana dedica un blog a Jacinta Pichimahuida y sus alumnos. En honor a la verdad, apareció primero que el mío. Un aplauso para él y mucha suerte en este emprendimiento.
Omar Lefosse, actor argentino.
- Un blog de Sergio Orellana dedicado a Omar Lefosse, el actor que interpretó a Palmiro Cavallasca en "Señorita Maestra". Sergio puso "Oscar" por error, ya que ese es el nombre del padre de Omar Lefosse.
Hijituslogía Hermanos fernández Torres
- ¿Querían saberlo todo sobre Hijitus? ¿Les inetersa saber dónde conseguir las aventuras de este clásico personaje Argentino? ¿Quieren enterarse de chismecitos inéditos del mundo de Trulalá? ¡Entonces no se pueden perder este blog sensacional! ¡Visítenlo o "lompo l'alma"! Vanesa.
Argenautas
- Excelente blog sobre temas referidos a esta pasión que supone ser argentinos, con todas sus contradicciones y su legítimo orgullo. Lo consultan muchos argentinos residentes en el exterior.
La Coctelera-El Círculo Vincent
- Un excelente blog a cargo de Gabriel Gamboa, Mario Paulela y Enrique Ricagno. Se ocupa de una gran cantidad de temas interesantes. Entre ellos, por supuesto, Jacinta Pichimahuida (Programa 50). No dejen de consultarlo. Se llevarán una grata sorpresa.